lunes, 14 de octubre de 2019

martes, 8 de octubre de 2019

# 21 serendipia

Es difícil decir y escribir esto, pero muchas veces, la personas nos decepcionan. No es culpa de ellas, ellas todo el tiempo fueron del modo que fueron. Nosotros, les otorgamos el poder, ese poder, esa devoción, esa casi diría idolatría, que les permite un día, con una frase o secuencia de frases dichas al azar, echar por tierra, el entusiasmo y la confianza depositada. Repito, nuestro es el error por permitir que nos afecte, por depositar en el o ella, quien sabe que anhelo de amar, de ser amado. Porque de esto se trata en definitiva todo, del amor.. Tan esquivo, tan difícil de lograr, tan variopinto, porque hay tantas maneras de amar como personas pueblan este suelo. Y bueno, hecho el "corte" que no tiene por qué ser definitivo seguimos, disfrutando de nuestra vida, pequeña, significativa para nosotros, importante y relevante. En este momento gracias a dios, gozando de una licencia por mi trabajo. Así que descansando y procesando muchas cosas de todo lo que pasó que no fue poco. Cómo seguir, cómo hacerme cargo de esta condición que arrastro hace años, creo que desde la muerte de mi madre en 1997 donde tuve la primer crisis. Y sin embargo, nunca me eché atrás, siempre laburé a la par de cualquiera, mucho, muchas horas, tomando medicación tratándome y exigiéndome lo mismo que cualquier otra persona sin ninguna condición o dolencia. Nunca pretendí un trato especial ni nada parecido. Pero esta última crisis creo que tuvo que ver con esa excesiva exigencia, además de que siempre me costó hacerme cargo de lo que me sucedía. En fin, a mirar para adelante y soñar en grande como dice un cartel que tengo colgado al lado de mi amada biblioteca. 






domingo, 8 de septiembre de 2019

# 20 serendipia

¡Llegó la biblioteca! ¡Qué alegría! La esperé durante tanto tiempo, la anhelé tanto, mis propios libros, mis propios títulos, la individualidad y la personalidad de cada libro que al estar en la biblioteca me hace, me conforma,  me constituye, sus palabras e ideas quedaron grabadas a fuego en mi cabeza, en el corazón y en el alma. Nos aunamos los que leemos, con la voz del que habla, hablo y hablara miles de años por venir, miles de siglos por vivirse. Esa mágica locura que es leer, mirarse en un espejo, y sentirse atraído o repelido, o indiferente ante la imagen que esas palabras escritas hace siglos o quizás hace muy poco tiempo, hacen mella en nosotros y nosotras, modificándonos, interviniéndonos, y anidando en nuestra cabeza o nuestro corazón. Sin mucho mas que agregar, incluyo imágenes de mi modesta biblioteca. 


(Comencé ordenándola en colores y luego fui desistiendo, creo que me gano la ansiedad) 

martes, 3 de septiembre de 2019

# 19 serendipia

Se suceden los días unos a otros y mágicamente van adquiriendo significado en distintas actividades que llevo a cabo. El contacto con otros es crucial, ese vincularse con amigos, conocidos, familiares. Algunos en particular pueblan mis días, los habitan, los llenan de significado y eso me hace feliz. Y es esa suerte de felicidad la que posibilita el movimiento y la creación. No digo que la melancolía no lo haga del mismo modo, pero puestas a elegir, prefiero la bonhomía, la felicidad, la alegría, y el buen corazón de algunas personas, que me prestan un poco de su energía para transformarla en acto, y compartiéndola, multiplicar la belleza y el placer. Dejo fotos de algunas de las cosas que estuve haciendo estos días, asistir como oyente a lecturas de poesía -maravillosa conjunción de la voz con el texto escrito-, venta de libros ambulante, talleres y sesiones de tango en la calle y un par de cosas más.




lunes, 26 de agosto de 2019

# 18 serendipia

"Es el estado que sucede a la "hipomanía", me define Tere mientras describo mi situación de desgano total, de bajón, de desencanto, incluso de tristeza. Luego de la alegría inicial de volver a casa me sobreviene esta sensación de hastío y tedio, de fracaso, tan intensa, tan difícil de sacudir. Por reiterada, por repetida, por inesperada, por inexplicable. O al menos difícil de anticipar entre tanta euforia, tanta actividad, tantas cosas que venía haciendo y emprendiendo. Trato de pensar en cosas agradables, como en la biblioteca que me compré, pequeña, pero biblioteca al fin y en los libros que esperan para ser ubicados, ordenados, clasificados, lo que sea, que esperan ocupar su lugar en los estantes de melanina blanca. Y este pensamiento me consuela un poco, me nutre de ideas, de cierto medido entusiasmo. Hoy temprano vi salir el sol por la ventana cuando me desperté para ir al Rawson a ver el tema de la licencia médica. Se solidificaba detrás de los edificios y mientras lo miraba recordaba un sueño de la noche previa, debía asistir al colegio pero quería faltar, ratearme y tal vez quizás mi gata todavía vivía y daba vueltas por el pequeño departamento. 



jueves, 22 de agosto de 2019

# 17 serendipia

Un hombre duerme. Un hombre duerme en mi cama. Lo miro dormir mientras tomo café, y como arándanos. Después de dos años de vivir acá, de comprar esta casa, comparto la cama con un hombre, el hombre es alto, de contextura grande, me resulta atractivo. Lee, escribe, vende libros, edita, ya desde el vamos nos unen intereses del tipo literario. Vino anoche a casa después de vender libros en Tigre, donde vive, cenamos juntos y tomamos cervezas....¿quizás tomé demasiado cerveza? ¿o quizás la batería de medicación de la noche hizo su efecto muy rápido?  No lo sé...se hizo tarde para volver en subte y cuando me preguntó si tenía un catre o algo parecido, lo invité a compartir la cama conmigo. Primero se baño....un rato largo lo espere...y luego se acostó a mi lado a ver una película. Compartimos ese territorio onírico del sueño. Ese territorio indiviso pero particular e individual del dormir. Un poco después que yo, se despertó. Le pregunté como había dormido, a lo que el peregrino respondió: Hermosamente. Hermosamente comencé el día que se vistió de gris. Lo despedí, nos despedimos en la estación Boedo. de subte -Vivo lejos-, aclaró. Como explicándose o excusándose. Y lo dejé ir, con los brazos extendidos en un abrazo tenue, lo suficientemente suave como para que el ave vuele, libre, a su destino.

miércoles, 21 de agosto de 2019

# 16 serendipia

Cuando la felicidad no entra en el cuerpo...y eso que cuerpo tengo...pero la alegría y la felicidad -es bien sabido- son anárquicas, desquiciadas, desaforadas y no entran en cuerpos, en cajas, en contenedores, en bolsas de plástico, la felicidad, la alegría, el goce no respetan cuerpos, ni horarios, ni limites de ningún tipo, por eso desbordan caprichosas las esquinas, las rejas de todo tipo, las paredes de cualquier material, agradecidas, a quién supo entender, a quién no se asustó de tanto sobresalto, de tanta omnipotencia, vaivenes y delirio y en última instancia supo detener el camino autodestructivo de la pena y el dolor. Para que siga prevaleciendo, la feliz, la delirante, la luminosa entrega de la alegria por los cuatro costados. desfachatada, desafiante, pero dulce y apacible, cuando regresa sobre sus pasos y reconoce la mano tendida, el abrazo apretado, el block de papel, la birome y la palabra dicha a tiempo, cuando ya no habia tiempo que perder, cuando la linea ya estaba cruzada, y el límite sobrepasado. Entonces vuelve digo sobre sus pasos y se alegra doble triple y cuadruplemente. Porque tiene derecho, porque sufrió y lo sabe y porque vale después de todo, la pena, la risa, el juego y oh, la suprema libertad.


martes, 14 de mayo de 2019

# 14 evento

Un mes casi sin actualizar los eventos, las serendipias, las fotos, los pensamientos y emociones de este blog. Y al leerme en la última entrada me cuesta reconocerme en las fotos, y las palabras que me describen, feliz, satisfecha, alegre. No es que esas emociones no persistan, pero otras se abren paso, como correntadas, torbellinos, sacudiéndome de pies a cabeza. Entonces de repente me sorprende la risa, en un audio que grabo para unas amigas relatando un  hecho del pasado, donde una persona, que detentaba una posición de poder, me humilló, públicamente, ningunéandome frente a mis colegas, y eso, que recuerdo ahora, años después me produce risa, carcajadas....y a la semana siguiente, en medio de visitas familiares del extranjero -USA-, me sorprende el enojo, una emoción no  muy frecuente en mi -no en este último tiempo al menos claro-, entonces hablo, sin parar, digo, reclamo, recuerdo, interpelo, revivo, rememoro, lloro, el llanto, explotando y deshaciendo el nudo de angustia en el pecho, me sorprende y me invade, desbordándome toda. ¿Qué está pasando? Creo que muchas cosas y ninguna a la vez. Simplemente la vida, que sigue su curso, implacable, y yo, tomando consciencia del paso del tiempo, cada vez más feroz, más vertiginoso. Y no, no quiero ni deseo perder más el tiempo. Quiero que me valga cada minuto, cada segundo, cada instante, cada día, porque no hay tiempo para más. 

martes, 16 de abril de 2019

# 13 evento

Estas son imágenes de algunas de las cosas que me hacen  feliz...el sol saliendo detrás de los edificios, una pequeña libélula - o dos- tan hermosa buscando refugio entre mis paredes, la luz invadiendo mi habitación un domingo por la mañana, mis plantitas nuevas -sigo incorporando más a mi familia verde-, las cartitas y el cariño de mis alumnitos, miz zapatillas nuevas cómodas para poder estar las horas necesarias de pie o pedaleando, yendo de una escuela a la otra, la luna asomándose y sorprendiéndome al morir la tarde. Luz, luz, luz....y la lista parece no terminarse nunca.







sábado, 6 de abril de 2019

# 12 evento

Los días transcurren, se suceden unos a otros y me voy adaptando al ritmo de trabajo, a los horarios, a estar horas de pie, a ir a tres escuelas, tres turnos, mañana, tarde y noche, varios días a la semana. Los niños me cargan de pilas, con sus demostraciones de afecto, sus cartitas, sus ocurrencias, su aprendizaje, su alegría, su energía y su fuerza. Me sorprenden, todo el tiempo, no dejan de hacerlo, y en ese continuo asombro, ese renovar una y otra vez el propósito de hacer todo de la mejor manera posible, dándolo todo, se fundan mis días. 

Por suerte está el fin de semana para recuperarse, para juntar fuerzas, para descansar...¡y también para divertirse! Hoy tengo un festejo de cumple de una compañera, por la noche, en Villa Crespo, en un cantobar. Veremos que nos trae la noche del sábado, mientras tanto, me pruebo, zapatillas y medias de red -siempre quise unas, o mejor dicho hace rato que quería probarlas-. Para mi sorpresa son cómodas, ¡y se estiran lo suficiente!. Así que entre música, análisis, siempre los sábados por la mañana con Flora, atravieso este hermoso y soleado sábado de otoño. 



martes, 2 de abril de 2019

# 11 evento

Ya estamos a abril, dos de abril y mientras celebro un poco el feriado y otro poco recuerdo a los veteranos y caidos en Malvinas, ordeno y limpio mi casa. Hoy fue el turno de la cocina, el piso, los repasadores, guardar y acomodar las cosas en el mueble. La verdad es que es una actividad que me da placer hacer mientras escucho a la inefable Norah Jones y el hermoso piano que la acompaña. Voy entrando en ritmo de clases y de laburo y comienzo a disfrutarlo, mucho, también a padecer, un poco, las cuestiones que hacen a la conviencia con mis compañeros y compañeras de trabajo, las mezquindades, los celos, la competencia, la lucha por los espacios...es un tema, porque no soy de confrontar y me cuesta -muchas veces- defender mi lugar. Pero ahí vamos, poco a poco, actuando y hablando. Sigo "vistiendo" mi pequeño hogar con pequeños objetos, con muchas plantas, algunas se adaptan, otras requieren de más atención. La jardinería y el cuidado de las plantitas es toda una ciencia, ciencia que estoy aprendiendo porque no soy experta en el tema, pero insisto, porque amo estar rodeada de verde, de vida. Extraño bastante a mi June y coqueteo con la idea de adoptar un gatito pero no me decido...creo que voy a esperar un tiempo. Mientras tanto adquirí este pequeño gatito de porcelana, un porta maceta que alberga el limoncito que me separó Fer, mi vecina. Tambén me di el gusto y compré un secaplatos "simil  cesped" de cerdas verdes, alegres. Y asi transcurren mis días, felices, plenos, alegres, de a ratos melancólicos, aunque a éstos últimos les doy poca cabida.




martes, 19 de marzo de 2019

# 10 evento

Así somos. Intensas, locas, protectoras, quijotescas, aguerridas, entregadas, generosas, agradecidas, amantes, maestras, madres, ingenieras, arquitectas, abogadas y mil cosas más. Amamos la vida, detestamos la muerte, la muerte en vida, la inacción, la cobardía, el egoísmo, la falta de compromiso, la violencia. Porque lo comprometemos todo, el propio cuerpo, la existencia misma en dar vida, en alimentar, cuidar, proteger al indefenso, al que llora, al huérfano, al abandonado. Porque también somos abandónicas, ansiosas, angustiosas, pasionales, irascibles. Nos enoja la injusticia, la inequidad, la falta de solidaridad, la amargura, la conveniencia. Lo queremos todo, ya, ahora, ayer. Amamos la cotidianeidad, el compartir los detalles. ¡Detalles, detalles, detalles! Vivimos de pequeños detalles, de maravillosas y minúsculas coincidencias, de señales, de sincronicidades. ¡Sueños! Soñadoras, fantasiosas, ilusionadas, nos entregamos al otro, a la otra, a los otros. Arriesgadas, sin medir las consecuencias, impetuosas, valientes, gritamos, reclamamos, arriesgamos, nos jugamos el todo por el todo. De frágil carne, de cristal son nuestras ideas, forjadas en la sangre, las lágrimas, el llanto y el viento.


domingo, 10 de marzo de 2019

# 9 evento

Se fue febrero, llegó marzo. El viernes me fui caminando a San Cristobal, a San Juan al 2000 y pico y me compré dos guardapolvos nuevos, blancos, impecables. Creo que estoy lista para arrancar las clases, en un año que promete ser movido, lleno de eventos y acontecimientos. Me da ilusión volver al trabajo, intentar superar los objetivos que me planteé el año pasado, descubrir nuevos horizontes, acrecentar mis herramientas, estudiar más, escribir más, leer más, y hacer todo de la mejor manera posible. Poner el alma y el corazón en cada cosa que emprenda, cuidando mi cuerpo, tratando de conservarlo sano, bien alimentado, porque a fin de cuentas, es nuestra casa principal y última....Enseñar y aprender, aprender y enseñar en esa rueda de infinita energía que se alimenta de las risas, juegos y cantos infantiles, de sus preguntas, de ese asombro que es motor de todo aprendizaje, los pequeños, los alumnos, los maestros, las enseñanzas, el idioma, vehículo de emociones, de acción, de contenido, de aventura y descubrimiento. 


sábado, 23 de febrero de 2019

# 8 evento






Parece un tupper con polenta y lo es. Pero además es amor, son mimos, son cuidados que curan una patada al estómago que te deja una noche sin dormir y dos días en cama. Hay gente que es oro en polvo. No lo advertís de buenas a primeras. Pero una vez se cruzan, se vuelven a encontrar dos, tres, más veces y comenzás a entender. En la risa y la alegría de sus hijas, en el saludo por las mañanas, en la conversación cotidiana, que personas así, hay una en un millón, y vos, tuviste la suerte de encontrártelas.
Son fuertes, generosas, alegres y como si estas virtudes fueran pocas, son brillantes, sus almas destellan, iluminan sus palabras, sus ideas. Entonces comprendés que tuviste suerte. Sos una persona solitaria, o digamos no muy sociable, te cuesta salir de tu pequeño universo de música, de soles y de lunas, ese reino que June tu gata, te dejó para disfrutar, sin ella, sin su presencia que iluminaba todos los rincones, que llenaba de su mística armonía, de elegancia, de significado. Pero la vida a pesar de todo, es bella y digna de vivirse pues hay personas así, que son oro en polvo.

jueves, 21 de febrero de 2019

# 7 evento

Volviste al ruedo. Las clases todavía no arrancan -pronto, pronto-, pero ya te reincorporaste, conociste a nuevos compañeros y directores, te reencontraste con los de antes. Te capacitas, vas a las escuelas. Un año de cierta incertidumbre laboral, año de elecciones que algunos anticipan como difícil.
Todo está por hacerse, por aprender, por enseñar. Todavía no entraron en escena ellos, los protagonistas, los depositarios de todos nuestros afanes, los bulliciosos, los estudiosos, los cariñosos, los indiferentes, los doloridos, ellos, lo más sagrado que tiene nuestra sociedad.
Los pizarrones están en blanco, las aulas en silencio, los patios vacíos. Estás llena de incógnitas, ¿cómo será el año que comienza? ¿qué nuevos saberes y aprendizajes tendrán lugar? Revisás tu propia práctica y encontrás conductas para modificar, otras, sin dudas, deberían sostenerse e intensificarse. El amor y la dedicación por lo que hacés, el entusiasmo, el optimismo, las ganas de seguir, vos también, aprendiendo, transmitiendo y alentando el amor por el conocimiento, por el aprendizaje de un segundo idioma. 
Deseás y te proponés un buen año, productivo, satisfactorio y exitoso para vos y para tus colegas y alumnos, un año de donde la curiosidad, la capacidad de aprender y enseñar no se agoten, las ganas crezcan y se alimenten cada día, de las voces, el cariño, risas y cantos infantiles, de esa capacidad de asombro intacta que traen en sus miradas, y que son el motor de todo aprendizaje. 
Mientras vas y volvés bajo un intenso calor, un febrero un tanto bochornoso, te distraés mirando por tu ventana, la luna por estos días, redonda, llena, ejerce su selénica influencia en las almas y espíritus, y el sol, pujante, cálido e intenso, te carga de energías por la mañana, mientras desayunás, escuchás un poco de música y planificás la jornada por venir. 







viernes, 8 de febrero de 2019

# 6 evento

Ultimos días de vacaciones, se fue enero y transito febrero entre actividades varias, descansando y disfrutando mucho. Por estos días ando leyendo, mucho de internet y la computadora, escribiendo un poco, yendo al cine, visitando y juntándome con amigos y también me enganché en unas tareas de reflexión por whatsapp en torno a la abundancia y la prosperidad en nuestras vidas. Esto último es algo novedoso para mi y estoy entusiasmada con una nueva manera de ver ciertos aspectos de mi vida. Por otro lado, sigo avanzando en mis vínculos personales y afectivos, siguen habiendo desacuerdos con personas que amo y eso me produce cierta tristeza ante dinámicas que quiero evitar y que no deseo repetir. Pero está visto que los cambios son de adentro hacia afuera y que, como todo, se avanza, para luego retroceder y volver a tomar impulso hacia adelante. Es la vida, no quiero engañarme en ese sentido, pero a veces el deseo y la voluntad firme de abandonar determinados lugares me ayuda y otras quizás, me juega en contra. Comparto al respecto de lo dicho, un poema hermoso de Olga Orozco, una escritora que voy descubriendo y saboreando de a poco. 


Esa es tu pena.
Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir si no existieras
y el perfume del viento que acarició el plumaje de los amaneceres que no vuelven.
Colócala a la altura de tus ojos
y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda,
o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós de los amantes,
o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron los ángeles.
Si observas al trasluz verás pasar el mundo rodando en una lágrima.
Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en reina del reverso del cielo.
Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia de una llama
y se retrae como ciertas flores si las roza cualquier sombra extranjera.
No la dejes caer ni la sometas al hambre ni al veneno;
sólo conseguirías la multiplicación, un erial, la bastarda maleza en vez de olvido.
Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposible cuanto miras.
No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruel entre columnas rotas,
aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevo paraíso prometido.
No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre,
no la gastes con nadie.
Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquia salvada del naufragio,
sepúltala en tu pecho hasta el final,
hasta la empuñadura.


Olga Orozco 




domingo, 3 de febrero de 2019

# 5 evento

En estos días de vacaciones, los últimos que quedan, antes de retomar la rutina de trabajo, ando leyendo sobre jardinería y cuidado de plantas. Siempre me agradaron las plantitas pero no siempre se me da cuidarlas bien, quizás los ambientes donde viví los últimos diez años no ayudaron o quizás no fui lo suficientemente constante y perseverante. Lo cierto es que en mi nueva y pequeña casa fui incorporando distintas plantas. La primera fue un gajo de potus que me regaló Patricia cuando me mudé. Ya le saqué un brote así que ahora tengo dos, uno pequeño que coloqué en el baño y el original, arriba de la heladera. Más tarde me regalaron en el trabajo un dólar y un malvón. El dólar fue a parar al esquinero donde tengo algunos libros, y el geranio pasó por distintos lugares antes de quedar ubicado al sol -directo en lo posible- de la ventana. Luego agregué un aloe, ese me da trabajo, lo intenté con dos, pero creo que no los ubiqué en el lugar apropiado, así que voy por un tercero que espero sea el vencido. El pequeño aloe está junto a una menta alegre y feliz que aceptó de buen grado su lugar preferencial al lado de la ventana de la cocina. También hay un lazo de amor que me traje de la escuela, una lavanda -me recuerdan a mi viejo y sus lavandas inglesas aftershave marca Yardley, veremos si prospera-, una de hojas verdes y largas cuyo nombre ignoro y un kalanchoé, creo que se nombran así. Esa está junto a la ventana, al lado del geranio, la lavanda y el lazo de amor. He aqui mi pequeña jungla doméstica aumentada que espero prospere feliz, amada y cuidada por su inexperta pero entusiasta dueña, léase, moi. Fotitos ilustrativas. 







viernes, 1 de febrero de 2019

# 4 evento

Crecí rodeada de libros. En la casa de mi infancia había una biblioteca inmensa que llegaba hasta el techo. Estaba llena de libros que eran de mi padre quien aseguraba haberlos leido todos. También nos leía a nosotros traduciendo del inglés los cuentos de Narnia, hablo de hace cuarenta años, cuando C.S.Lewis era un perfecto desconocido y las Crónicas de Narnia no eran éxito masivo de marketing en los cines. Todos mis recuerdos de infancia más felices, están ligados a los libros, libros que leía en todos lados y que llevaba conmigo a todas partes. A la pileta del club, al patio del colegio,  al viaje en colectivo -antes de los celulares "inteligentes"- y si...no tenía demasiados amigos, o los que tenía eran lectores como yo. Para castigarme, mis padres me sacaban el libro de turno, y recuerdo leer con una linterna, a oscuras, debajo de una frazada, a escondidas. Ir a la librería a elegir libros era otra actividad favorita, vivíamos cerca de Kier y también nos acercábamos hasta Huemul que quedaba cerca de la casa de mis abuelos. El olor narcótico a papel, los diseños, las ilustraciones, mi temprana miopía, todo está relacionado de algún modo con esta actividad maravillosa que es leer. Con los años fui cambiando los hábitos, el tiempo ya no es el mismo, y detesto leer sin leer, quiero decir, si leo, leo. A fondo, meticulosamente, me adentro en el libro, lo saboreo, hoja por hoja, Si me detengo en un punto, a veces me quedo inmóvil sin proseguir, creo que el libro me abandona, o quizás yo lo dejo a él, quien sabe. Quiero decir que no me miento a mi misma, cuando una lectura me atrapa, por el motivo que sea, y la sigo, la estudio, la vivo, la transito hasta el final, y una vez terminada, sigo como empapada,  en pausa, en suspenso, entonces leo. Si no, no. En esto no encontré el termino medio. Es cierto, de a ratos leo menos, o directamente poco, pero me he vuelto con los años, más intensa, que se yo. Lo cierto es que esta semana fue la semana de los libros, compré cinco en total entre lunes y jueves, porque más allá de que los lea, antes o después, los libros me seducen, siempre e inevitablemente, retrotrayéndome a esa infancia donde fui feliz en medio de aventuras, que desembocaban en el Volcán Etna, o de detectives que seguían a un Gaitero Silbador. Ayer además conocí una hermosa librería llena de libros objeto y de objetos libros, de música tranquila, de silencio, mientras desde las portadas los mil nombres nos hablaban, nos seducían e interpelaban. Fui con Marce, que me mostró este lugar increible, y que además es un gran lector, lo cual hace que charlar con él sea apasionante, interesante, y cautivante, son esos diálogos con personas que han vivido mil vidas y  viajado por otros tantos mundos y que no  pierden oportunidad de adentrarse en nuevos e infinitos universos en cada lectura, en cada línea, en cada página. Compartir esa pasión no tiene precio, pienso mientras escribo esto y me hago el propósito de leer, más cada vez, a pesar de la miopía galopante, de la presbicia incipiente que se suma ahora con los años. Porque no hay nada como una buena lectura para alimentar el amor por la escritura, por narrar, por contar, y como leí ayer en la librería, todos llevamos adentro una novela, una historia que contar. Armonia Somers, lo dice mejor en su respuesta a la pregunta : ¿Qué comentario le merece la afirmación de que cada uno lleva una novela interior? "Que eso es muy cierto, y que esa cuestión toca a cualquiera, todo el mundo viviente lleva una novela adentro, desde el hombre a una hormiga. La mujer que por su edad y a veces otras contingencias languidece en uno de esos terroríficos depósitos de vejez, esa mujer es, y pongo énfasis en el verbo, una novela de mucho aliento. Amó y fue amada, creó vidas, lloró muertes, hizo pan, consoló o pidió consuelo, fue fiel, traicionó o fue traicionada, y protagonizó así lo inimaginable. Había en todo ese tránsito un material, un movimiento de desarrollo y un suspenso tales como para una novela de varios tomos." (De un reportaje de Miguel Ängel Campodónico, Montevideo, 1985). Desde la contratapa de La rebelión de la flor una antología personal, comprendí, esto era así. Llevé de Eterna Cadencia dos libros que se suman a otros tres que compré en la semana y que se pueden apreciar en la foto (también mi libreta, inseparable, de notas diversas). Y bueno, creo que dejo de escribir para sumergirme en el mundo y la vida de Holden Caulfield del genial Salinger. Leer, no lo dije, pero se desprende de lo dicho, abre la mente, ensancha el horizonte y nutre el espíritu.  ¡A leer más pues!



martes, 29 de enero de 2019

#3 evento

Ayer a las diez de la noche aproximadamente mientras me deleitaba con música y con el aire acondicionado, se cortó la luz en el barrio...hacía y hace un calor agobiante, asfixiante, como no se sintió en todo enero, que fue realmente templado, fresco, agradable. Pero entre ayer y antes de ayer comenzaron a subir las temperaturas y colapsó el sistema energético de la ciudad. Pasé la noche en casa y hoy a la mañana me vine a  pasar el día a lo de mi hermana que está afuera estudiando...la verdad...extraño mi casa, la luz de mi casa, los colores de mi casa, sus objetos....su armonía o la armonía que para mi encierran sus cuatro paredes...es fácil sentir bronca, bronca por los altos costos de un servicio pobre, malo, rabia contra los responsables de que miles de personas no tengamos luz en unos de los días más calurosos del año, en fin, emociones que detesto sentír, que trato de esquivar porque no me hacen bien y porque en definitiva no gano nada sintiéndolas, más que hacerme mala sangre, y pasarla doblemente mal, sin lograr controlar algo que me es ajeno, del todo ajeno. Así que mientras reflexiono y escribo estos inútiles pensamientos escucho el piano de Erik Satie, e imagino que estoy en Paris, al calor del fueguito de una chimenea, charlando con alguna amiga de la vida, tomando te, mientras afuera, suave, cae dulce y gentil, la nieve. 



domingo, 20 de enero de 2019

#2evento

La ausencia de June comienza a definir mis días...el espacio que ocupaba, llenaba e iluminaba con su presencia, adquiere nuevas dimensiones,  proporciones desconocidas, extrañas. Pienso mucho que mientras estaba ella, compartir las horas juntas, era estar "haciendo" algo....se sentía todo más productivo, más lleno, más sustancioso...también el vínculo con June me alentaba a quedarma horas en casa, me refiero al tiempo libre claro, durante la semana el ritmo alocado me mantiene fuera de casa la mayor parte del tiempo, a veces siento pena de pensar que June pasaba bastante tiempo sola, y aunque era una gatita muy independiente, me gustaba llegar a casa y hablarle, saludarla...hay una voz, la "voz de June" que no volví a reproducir, y los adjetivos cariñosos, los nombres, ella era "mi amor",  "mi gatulina" y otras cosas. Pero bueno acá estamos, siento que con June se cierra un ciclo en mi vida, son diez, once años casi doce, de mucho aprendizaje, de algunas lecciones dolorosas que me tocó aprender junto a ella, pérdidas, alegrías, dolor, muchas emociones transitamos juntas y ella me enseñó todo el tiempo, a valorar como oro el momento presente, ese presente donde ella siempre estuvo anclada, ella era el momento, el instante, sus meditaciones, sus juegos, su sueño, eran siempre enseñanzas para mi alma agitada, ansiosa, compungida a veces, otras eufórica. En fin...acá estoy, mirando mis plantas y buscando información en internet acerca de cuidados...para que crezcan fuertes y sanas. Abrir la ventana, de mi  piso doce, era algo que no existía mientras June vivía...era el temor a perderla en un accidente, un descuido...y nunca enrejé ni puse nada...así que ahora, corre el aire, y corro la ventana para que entre el sol y bañe de energía a mis plantitas...lamentando que June no esté, pero entendiendo que cierro una etapa, un ciclo personal. Mientras tanto miro la luna, me alumbra, me ilumina, la contemplo e imagino que desde su superficie, June me observa, eterna, atemporal, presente como este instante en que escribo esto. 






viernes, 18 de enero de 2019

#1evento

Me entero por las redes de la muerte de una poeta que no conocía hasta ahora. Su nombre es Mary Oliver. Leo, al azar, distintos poemas, y este me atrapa, me habla, me interpela, y como siempre, cuando se trata de "el poema" me dice lo que yo hubiera querido decir, expresar. Acá lo dejo, junto con una foto del arcoiris que salió después de la lluvia, el otro día.


                          Los usos de dolor
(Este poema lo soñé cuando dormía)
Alguien a quien una vez amé me regaló
una caja llena de oscuridad.

Me llevó años comprender
que esto, también, era un regalo.



The uses of sorrow
(In my sleep I dreamed this poem)
Someone I loved once gave me
a box full of darkness.


It took me years to understand
that this, too, was a gift.



lunes, 14 de enero de 2019

Serendipia

Serendipia creo, es una palabra hermosa. Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino, o cuando se está buscando una cosa distinta. La vida está llena de serendipias, de eventos inesperados, azarosos, aparentemente casuales, cuya existencia puede modificar sustancialmente nuestra vida, nuestro devenir cotidiano. Creo que es bueno aprender a reconocerlos, para poder capitalizarlos, sacar el máximo provecho, celebrarlos y disfrutarlos...es por eso que hoy le cambié el nombre al blog -no pude cambiar la url porque aparentemente se borraban todas las entradas y el blog anterior y no es mi idea....- asi que simplemente modifico el encabezado y veré más adelante de cambiar la url si se puede y si no...¡se sigue igual!

Mientras tanto reformulo e insisto con mis resoluciones de año nuevo, y si....alimentarse mejor y más sano, para eventualmente perder los kilos demás, vendría a ser una de ellas....quedó pendiente del año pasado, otras cosas logré, creo, igual o más importantes, pero siempre queda pendiente el tema, y allá vamos, de vuelta, intentándolo todas las veces que sea necesario. Hoy compré puerros y cebollas en la verdulería enfrente de casa y cociné tarta de puerros. ¡Amo los puerros! Son deliciosos y la tarta no quedó nada mal. Piqué y salteé tres puerros, una cebolla grande y un poco de queso que tenía en la heladera -unos 120 gr-. Por otro lado batí tres huevos, mezclé todo y coloqué la mezcla sobre una tapa "La Salteña". No es por nada pero, ¡quedó delicioso! Puro mérito de los puerros, tan sabrosos y exquisitos. Un verdadero manjar, Acá fotos del paso a paso.