martes, 8 de mayo de 2018

Día 10...

Días de decepciones, de cortes, de rupturas abruptas. De analizar. Hasta dónde entregar nuestra confianza, hasta dónde abrir nuestro corazón. Complicado y sencillo a la vez. Supongo que se trata de seguir nuestra intuición, pero la intuición muchas veces nos engaña, y también nos engañan las personas, aquellas en quienes erróneamente depositamos alguna confianza. Sé que soy excesiva, que la moderación se impone en estos casos, pero...¿dónde encontrar el término medio? ¿Se tratará a fin de cuentas de ir por el mundo con una pesada armadura? ¿A resguardo de todos y todo? Qué se yo. Siento que no aprendo, que no escarmiento, pero a fin de cuentas de eso se trata, de aprender, todo el tiempo, aún a costa de nuestros errores, y casi siempre por ellos y por nuestros fracasos. Y levantarse, una y mil veces, de entre el polvo y las cenizas, aunque duela, aunque cueste, aunque la tierra nos invita a quedarnos allí, muertos en vida, sepultados, cómodamente adormecidos, anestesiados en la parálisis que no conduce a nada. Mientras tanto, el sol, sale y se vuelve a ocultar en mi ventana, esa que amo por demás.


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