Basta ver las imágenes, escuchar la música y su letra. Todo un viaje al pasado, un deja vú. Me haces tanto bien. Me haces tanto bien. Me haces tanto bien.
jueves, 2 de julio de 2020
Un flashback al pasado...Me haces tanto bien
lunes, 14 de octubre de 2019
martes, 8 de octubre de 2019
# 21 serendipia
Es difícil decir y escribir esto, pero muchas veces, la personas nos decepcionan. No es culpa de ellas, ellas todo el tiempo fueron del modo que fueron. Nosotros, les otorgamos el poder, ese poder, esa devoción, esa casi diría idolatría, que les permite un día, con una frase o secuencia de frases dichas al azar, echar por tierra, el entusiasmo y la confianza depositada. Repito, nuestro es el error por permitir que nos afecte, por depositar en el o ella, quien sabe que anhelo de amar, de ser amado. Porque de esto se trata en definitiva todo, del amor.. Tan esquivo, tan difícil de lograr, tan variopinto, porque hay tantas maneras de amar como personas pueblan este suelo. Y bueno, hecho el "corte" que no tiene por qué ser definitivo seguimos, disfrutando de nuestra vida, pequeña, significativa para nosotros, importante y relevante. En este momento gracias a dios, gozando de una licencia por mi trabajo. Así que descansando y procesando muchas cosas de todo lo que pasó que no fue poco. Cómo seguir, cómo hacerme cargo de esta condición que arrastro hace años, creo que desde la muerte de mi madre en 1997 donde tuve la primer crisis. Y sin embargo, nunca me eché atrás, siempre laburé a la par de cualquiera, mucho, muchas horas, tomando medicación tratándome y exigiéndome lo mismo que cualquier otra persona sin ninguna condición o dolencia. Nunca pretendí un trato especial ni nada parecido. Pero esta última crisis creo que tuvo que ver con esa excesiva exigencia, además de que siempre me costó hacerme cargo de lo que me sucedía. En fin, a mirar para adelante y soñar en grande como dice un cartel que tengo colgado al lado de mi amada biblioteca.
domingo, 8 de septiembre de 2019
# 20 serendipia
¡Llegó la biblioteca! ¡Qué alegría! La esperé durante tanto tiempo, la anhelé tanto, mis propios libros, mis propios títulos, la individualidad y la personalidad de cada libro que al estar en la biblioteca me hace, me conforma, me constituye, sus palabras e ideas quedaron grabadas a fuego en mi cabeza, en el corazón y en el alma. Nos aunamos los que leemos, con la voz del que habla, hablo y hablara miles de años por venir, miles de siglos por vivirse. Esa mágica locura que es leer, mirarse en un espejo, y sentirse atraído o repelido, o indiferente ante la imagen que esas palabras escritas hace siglos o quizás hace muy poco tiempo, hacen mella en nosotros y nosotras, modificándonos, interviniéndonos, y anidando en nuestra cabeza o nuestro corazón. Sin mucho mas que agregar, incluyo imágenes de mi modesta biblioteca.
(Comencé ordenándola en colores y luego fui desistiendo, creo que me gano la ansiedad)
martes, 3 de septiembre de 2019
# 19 serendipia
Se suceden los días unos a otros y mágicamente van adquiriendo significado en distintas actividades que llevo a cabo. El contacto con otros es crucial, ese vincularse con amigos, conocidos, familiares. Algunos en particular pueblan mis días, los habitan, los llenan de significado y eso me hace feliz. Y es esa suerte de felicidad la que posibilita el movimiento y la creación. No digo que la melancolía no lo haga del mismo modo, pero puestas a elegir, prefiero la bonhomía, la felicidad, la alegría, y el buen corazón de algunas personas, que me prestan un poco de su energía para transformarla en acto, y compartiéndola, multiplicar la belleza y el placer. Dejo fotos de algunas de las cosas que estuve haciendo estos días, asistir como oyente a lecturas de poesía -maravillosa conjunción de la voz con el texto escrito-, venta de libros ambulante, talleres y sesiones de tango en la calle y un par de cosas más.
lunes, 26 de agosto de 2019
# 18 serendipia
"Es el estado que sucede a la "hipomanía", me define Tere mientras describo mi situación de desgano total, de bajón, de desencanto, incluso de tristeza. Luego de la alegría inicial de volver a casa me sobreviene esta sensación de hastío y tedio, de fracaso, tan intensa, tan difícil de sacudir. Por reiterada, por repetida, por inesperada, por inexplicable. O al menos difícil de anticipar entre tanta euforia, tanta actividad, tantas cosas que venía haciendo y emprendiendo. Trato de pensar en cosas agradables, como en la biblioteca que me compré, pequeña, pero biblioteca al fin y en los libros que esperan para ser ubicados, ordenados, clasificados, lo que sea, que esperan ocupar su lugar en los estantes de melanina blanca. Y este pensamiento me consuela un poco, me nutre de ideas, de cierto medido entusiasmo. Hoy temprano vi salir el sol por la ventana cuando me desperté para ir al Rawson a ver el tema de la licencia médica. Se solidificaba detrás de los edificios y mientras lo miraba recordaba un sueño de la noche previa, debía asistir al colegio pero quería faltar, ratearme y tal vez quizás mi gata todavía vivía y daba vueltas por el pequeño departamento.
jueves, 22 de agosto de 2019
# 17 serendipia
Un hombre duerme. Un hombre duerme en mi cama. Lo miro dormir mientras tomo café, y como arándanos. Después de dos años de vivir acá, de comprar esta casa, comparto la cama con un hombre, el hombre es alto, de contextura grande, me resulta atractivo. Lee, escribe, vende libros, edita, ya desde el vamos nos unen intereses del tipo literario. Vino anoche a casa después de vender libros en Tigre, donde vive, cenamos juntos y tomamos cervezas....¿quizás tomé demasiado cerveza? ¿o quizás la batería de medicación de la noche hizo su efecto muy rápido? No lo sé...se hizo tarde para volver en subte y cuando me preguntó si tenía un catre o algo parecido, lo invité a compartir la cama conmigo. Primero se baño....un rato largo lo espere...y luego se acostó a mi lado a ver una película. Compartimos ese territorio onírico del sueño. Ese territorio indiviso pero particular e individual del dormir. Un poco después que yo, se despertó. Le pregunté como había dormido, a lo que el peregrino respondió: Hermosamente. Hermosamente comencé el día que se vistió de gris. Lo despedí, nos despedimos en la estación Boedo. de subte -Vivo lejos-, aclaró. Como explicándose o excusándose. Y lo dejé ir, con los brazos extendidos en un abrazo tenue, lo suficientemente suave como para que el ave vuele, libre, a su destino.
miércoles, 21 de agosto de 2019
# 16 serendipia
Cuando la felicidad no entra en el cuerpo...y eso que cuerpo tengo...pero la alegría y la felicidad -es bien sabido- son anárquicas, desquiciadas, desaforadas y no entran en cuerpos, en cajas, en contenedores, en bolsas de plástico, la felicidad, la alegría, el goce no respetan cuerpos, ni horarios, ni limites de ningún tipo, por eso desbordan caprichosas las esquinas, las rejas de todo tipo, las paredes de cualquier material, agradecidas, a quién supo entender, a quién no se asustó de tanto sobresalto, de tanta omnipotencia, vaivenes y delirio y en última instancia supo detener el camino autodestructivo de la pena y el dolor. Para que siga prevaleciendo, la feliz, la delirante, la luminosa entrega de la alegria por los cuatro costados. desfachatada, desafiante, pero dulce y apacible, cuando regresa sobre sus pasos y reconoce la mano tendida, el abrazo apretado, el block de papel, la birome y la palabra dicha a tiempo, cuando ya no habia tiempo que perder, cuando la linea ya estaba cruzada, y el límite sobrepasado. Entonces vuelve digo sobre sus pasos y se alegra doble triple y cuadruplemente. Porque tiene derecho, porque sufrió y lo sabe y porque vale después de todo, la pena, la risa, el juego y oh, la suprema libertad.
martes, 14 de mayo de 2019
# 14 evento
Un mes casi sin actualizar los eventos, las serendipias, las fotos, los pensamientos y emociones de este blog. Y al leerme en la última entrada me cuesta reconocerme en las fotos, y las palabras que me describen, feliz, satisfecha, alegre. No es que esas emociones no persistan, pero otras se abren paso, como correntadas, torbellinos, sacudiéndome de pies a cabeza. Entonces de repente me sorprende la risa, en un audio que grabo para unas amigas relatando un hecho del pasado, donde una persona, que detentaba una posición de poder, me humilló, públicamente, ningunéandome frente a mis colegas, y eso, que recuerdo ahora, años después me produce risa, carcajadas....y a la semana siguiente, en medio de visitas familiares del extranjero -USA-, me sorprende el enojo, una emoción no muy frecuente en mi -no en este último tiempo al menos claro-, entonces hablo, sin parar, digo, reclamo, recuerdo, interpelo, revivo, rememoro, lloro, el llanto, explotando y deshaciendo el nudo de angustia en el pecho, me sorprende y me invade, desbordándome toda. ¿Qué está pasando? Creo que muchas cosas y ninguna a la vez. Simplemente la vida, que sigue su curso, implacable, y yo, tomando consciencia del paso del tiempo, cada vez más feroz, más vertiginoso. Y no, no quiero ni deseo perder más el tiempo. Quiero que me valga cada minuto, cada segundo, cada instante, cada día, porque no hay tiempo para más.
martes, 16 de abril de 2019
# 13 evento
Estas son imágenes de algunas de las cosas que me hacen feliz...el sol saliendo detrás de los edificios, una pequeña libélula - o dos- tan hermosa buscando refugio entre mis paredes, la luz invadiendo mi habitación un domingo por la mañana, mis plantitas nuevas -sigo incorporando más a mi familia verde-, las cartitas y el cariño de mis alumnitos, miz zapatillas nuevas cómodas para poder estar las horas necesarias de pie o pedaleando, yendo de una escuela a la otra, la luna asomándose y sorprendiéndome al morir la tarde. Luz, luz, luz....y la lista parece no terminarse nunca.
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