Hoy, mientras divagaba por Facebook se me ocurrió revisar fotos viejas. Conservo algunas de tiempos pasados, otras las fui desechando, un poco por practicidad otro poco por no quedar "pegada" a momentos que ya fueron. No termino de asombrarme de la manera en que todo es instántaneo hoy día, no hay suspenso. no hay espera, todo es simultáneo, efímero y repentino. Casi no terminamos de contemplar un atardecer, un paisaje o evento cualquiera que ya estamos tomando una foto y compartiéndola en alguna red social por supuesto. Creo que esta nostalgia es un poco señal de que me estoy volviendo vieja. Volviendo a las fotos, cada tanto me pongo a verlas , creo que mirar fotos antiguas es un poco una actividad de "gente grande". Pero una actividad con magia, con sentido porque en definitiva nos lleva a rememorar otros tiempos y de algún modo misterioso, recuperarlos. En la foto estoy con Ángeles en Florencia. Como la mayoría de mis amigas -y antiguas compañeras de viajes- ella se casó y formó su familia. Así que de a poco y casi imperceptiblemente fui perdiendo a mis compañeras de viaje. Ya casi no hago viajes aunque proyecto volver a hacerlo en cuanto pueda. ¡Me gusta tanto!
viernes, 12 de enero de 2018
jueves, 11 de enero de 2018
Dos cuentos
Alla por 2008, ¡diez años!, empezaba un blog nuevo, "The happy medium".El título es un homenaje íntimo, pequeño, privado a mi tío Ramón. El fue médico psicoanalista y se radicó varios años en Londres. El me enseñó esa expresión idiomática que equivale a "término medio o feliz término medio". En ese blog fui subiendo escritos propios, cuentos, poemas, delirios, diálogos, textos que escribía en inglés con mi seudónimo inventado "Anne Murphy Littlestone". Hoy lo estuve revisando y descubrí que algunos textos han sido leído varias veces. Una sorpresa porque el blog quedó un poco abandonado con el tiempo. Lo actualizo con dos cuentos-relatos-textos que empecé a escribir el año pasado y que "cerré" ayer. Los di por terminados, quizás puedan ser modificados, pero creo que por el momento quedan así. Así que aquí los dejo por si a algún lector desprevenido se le ocurre leer. :)
MASA CORPORAL
ANIMACIÓN SUSPENDIDA
miércoles, 10 de enero de 2018
Dia 67
Leyendo. La foto salió oscura. Mis fotos salen así, oscuras, movidas, imperfectas. Me resigno.
¿Debería intentar otra cosa tal vez? Hoy somos todos fotógrafos, con el celular y una ansiedad por retratar todo, tomamos fotos, las compartimos, las subimos a instagram, a facebook, a donde sea. El imperio de la imagen y los sentidos en un mundo cada vez menos acostumbrado a ver, oler, sentir, tocar, escuchar. En fin, divagaciones. El libro de la foto es "Lolita" de Nabokov. Una novela escrita como los dioses pero trágica, oscura, terrible. Quise leerla porque lleva mi nombre. Porque había visto la película y me interesaba encontrarme con el texto, con el autor, este ruso que escribió en inglés. Me alegro de haberla terminado. Quedan otros libros por concluir. Libros que empecé el año pasado y no terminé por diferentes motivos.
lunes, 8 de enero de 2018
Día 66
Bueno, preparados, listos...¡ya! Acá va mi primer intento de collage, con imágenes de detalles japoneses-orientales en distintos rincones de casa-me agarró una fiebre japonesa-oriental-. Esto creo, venía de lejos, allá por el año 2008, cuando recibí por correo el libro "En el Japón Espectral" (niki) y los primeros palillos de regalo (Marxe). También papá, con su dulzura y humor habitual me regalaría un maneki neko -gato de la fortuna-. Más tarde iría al Jardín Japonés y luego de re-descubrir y enamorarme de ese lugar, adquiriría el primer móvil de tsuru -grullas- que llevé a Pringles. Estas sobrevivieron a la mudanza y vinieron conmigo a mi pequeño nuevo hogar. El próximo paso: plegar yo misma una grulla. :) (Creo que el papel con el que probé hoy no era adecuado. (El tutorial estaba muy bien)
"Y en un sentido nosotros mismos somos como Dioses, ya que es sólo la suma de las penas y los gozos de innumerables vidas pasadas lo que nos proporciona, a través de la memoria orgánica, el éxtasis de la música. La alegría y el pesar de las generaciones muertas regresan para morar en nosotros en incontables formas de armonía y melodía. De igual modo - un millón de años después que habremos cesado de ver el sol-, la alegría y el pesar de nuestras propias vidas pasarán con música más enriquecida a otros corazones, para remover allí, durante un misterioso momento, una sensación profunda y exquisita de dolor voluptuoso." (En el Japón Espectral)
Algunos textos del libro que transcribí en mi blog La Tempestad.
La Tempestad -entrada con texto extendido-
Proverbios japoneses (En el Japón Espectral)
domingo, 7 de enero de 2018
Día 65 (Perseverancia)
Ayer sábado -confieso- perdí bastante el tiempo, o eso siento...Hoy me levanté más o menos temprano y con mi bici y sus dos ruedas -una recién cambiada-, me acerqué hasta el Jardín Japonés. El día estaba -está- hermoso, azul, limpio, luminoso. Visitar el parque es un paseo que me encanta hacer. La última vez había entrado en enero de 2015. Recorrer los senderos y detenerse a mirar los árboles, las plantas, los monumentos, la información que abunda en cada rincón. Sentarse en un banco, como hice hoy, frente al sakura -cerezo- y dejar ir los pensamientos, meditar un poco, descansar, mirar el cielo y dejar que la luz que desciende vertical, me llene de energía. Entré a la tienda que hay a un costado del camino a comprar algún recuerdo, me encantan las grullas, las kokeshí y hoy compré algo que me atrajo porque había grandes carteles explicativos acerca de él. Se trata de un Daruma. Ya había leído algo acerca del tema en el facebook y blog de unos amigos que son amantes y conocedores del Japón y su cultura. Hoy decidí adquirir uno y hacer la prueba. Según el texto explicativo que vino en el sobre con mi pequeño Daruma, se trata de un tradicional amuleto japonés, es una representación del esfuerzo y símbolo de la perseverancia, del "si te caes 7 veces, te levantas 8". Los japoneses regalan o se regalan a si mismos un Daruma al fijarse objetivos (alcanzables). Cuando has decidido tu propósito, debes pintarle el ojo izquierdo. Mientras tanto cuando veas al Daruma, te acordarás de tu objetivo. Recién cuando lo consigas, debes pintarle el otro ojo en señal de agradecimiento.
sábado, 6 de enero de 2018
viernes, 5 de enero de 2018
Día 64
Un par de personas -Flora en concreto- me preguntaron que había hecho el 1 de enero. Resulta que...¡no lo recuerdo! Sé lo que hice el 24 a la noche, el 25, y la noche del 31 pero ya comencé a entrar en ese túnel del tiempo donde todo es un espacio sin compartimentos, una extensión infinita e indefinida de tiempo donde ya no tengo noción de qué día es ni qué hora. Por la ventana de casa -siempre esa ventana- la luz me va marcando el inicio y comienzo del día y su final, para luego recomenzar. ¿Debería llevar más registro de lo que hago cada día? No sé....la sensación es bastante deliciosa, no tener obligaciones de ningún tipo, ni horarios. Sé que ya escribí sobre esto hasta el hartazgo. Trato de "aprovechar el tiempo". Cada día está marcado por alguna actividad pero en el conjunto esas actividades se pierden y disuelven en una gran sensación de libertad, es como estar nadando en el océano, feliz y por sobre todas las cosas...libre.
jueves, 4 de enero de 2018
Día 63
Jueves 4 de enero de 2018. Me desperté muy temprano, creo que a las cinco de la mañana cuando comenzó a entrar la luz por la ventana. El sol me invade desde el cielo. Es un sol matutino, arrasador, insolente, deslumbrante, prometedor. Mientras releo un poco lo que escribí a lo largo del año pasado, me pregunto de nuevo cómo será el año dosmildieciocho....le tengo un poco de miedo a la vez que pienso que depende de mi en muchas cosas, cumplir con los propósitos que fui pensando estos días, trabajar para que los sueños y deseos se cumplan, mucho depende de mí, otras tantas cosas, no. (Hace un tiempo que vengo formando una suerte de idea "voluntarista" de la vida, de la felicidad que buscamos y obtenemos en ella. Es difícil encontrar el equilibrio porque por más que lo intentemos, somos limitados y nos encontramos muchas veces con el NO). Ese no rotundo y definitivo con el que nos chocamos sobre todo cuando nos enfrentamos al dolor, a las pérdidas, a la enfermedad y la muerte. No son nuevas en mi vida estas cosas y encuentro que dentro mío fui edificando un ser de piedra y roca, fuerte, lo más fuerte que se pueda, porque pagué muy caro la tristeza por la muerte y la pérdida de seres muy queridos. Puede sonar frío, insensible, pero cuando la vida nos golpea fuerte de algún modo devolvemos los golpes como podemos. No tengo reproches para hacer, ni guardo rencores, no en este momento en que escribo esto. Sólo lo registro porque frente a otra muerte más en mi vida, me encuentro de vuelta sin respuestas, sin explicaciones. Es como si me hubiera secado por dentro. No es que no lamente la pérdida de Horacito, de papá, de mamá. Pero fueron muchas, algunas -o todas- siento que prematuras. En fin, es la vida que sigue su curso, pero lleva tiempo aceptarlo. Mientras escribo escucho música -¡cuando no!- y suena "Blackbird" de mis amados Beatles. Blackbird take this broken wings and learn to fly, all your life, you were only waiting for this moment to arrive...que apropiado. Bueno con esto cierro y me voy, volando en la bici, a vivir el día, otro día más de vacaciones y de libertad.
miércoles, 3 de enero de 2018
Día 62
Comienzo a disfrutar de los primeros cielos y las primeras lunas del 2018. Buscando cómo hacer collages en internet desisto después de probar algunas veces. Más adelante quizás. Trato -y trataré- de aprovechar mi tiempo estas vacaciones. Por empezar ayer llevé la bici a Nodari, la bicicletería donde la compré, para cambiarle la cubierta delantera que estaba muy gastada. A ver si doy algún paseo con la bici, hacer ejercicio es una de las metas del año o mejor dicho, continuarlo en el verano sin tener la obligación de ir al trabajo y volver. Otra ya se sabe...¡¡dieta!! El año pasado traté pero abandoné, creo que a veces uno se traga lo que no dice, no sé, no solo es gratificación, es comerse las cosas, elegir ese camino que tiene mucho que ver también con el castigo. Alimentarme mejor para perder kilos, lo único que quiero perder este año. Ojalá lo logre. Ya veremos.
lunes, 1 de enero de 2018
Día 61
Sí. 61 días. Fueron sesenta los que escribí el año pasado. Sesenta días -y treinta entradas de diversa índole- que quedaron registrados para la memoria o el olvido. La verdad, hoy 1 de enero de 2018, ensayé varias veces algo, unas palabras, un breve texto para dar comienzo a este año nuevo que nace. Para mi es el primer año que arranco en mi nueva casita y mientras miro la luz mutar, desaparecer, apagarse lentamente e irse por la ventana me digo que soy afortunada en ese sentido. La verdad que nunca pensé que podría encontrarme tan a gusto en un lugar que no fuera la vieja casa de Pringles. Sin embargo acá estoy disfrutando a más no poder, con todas las vacaciones por delante, haciendo planes, pensando en el futuro con cierto optimismo. No escapa a mi pensamiento que siempre hay imprevistos, siempre hay cosas que quedan fuera de nuestro control, eso me da cierta sensación de vértigo, cierta inquietud pero supongo que es parte de la magia de la vida. Que no se detiene, que avanza, siempre.
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